Destinos

La historia que casi nadie sabe sobre mi viaje a España y Egipto

By: Lillian Malave Poupart

Abril 15, 2018

Antes de publicar mis escritos sobre todos los lugares espectaculares que conocí en España y Egipto, quería abrirme con ustedes y contar el lado no tan bonito del viaje, pero que hizo de estas vacaciones unas que jamás olvidaré.  Los viajes nunca son perfectos; siempre traen una enseñanza a nuestras vidas.  Y este en específico ha sido el más retante para mi a nivel emocional.  Hoy les cuento mi verdadera historia detrás de esta aventura que muchos de ustedes siguieron a través de mis fotos.

El 9 de Septiembre de 2017 partía sola de viaje a estos dos destinos que nunca había visitado sin esperar que me sucederían tantas cosas en el camino. Tenía una mezcla de emociones que ni yo misma entendía.  Por un lado, al fin me tomaba un descanso de tanto trabajo, tenía la ilusión de conocer ambos países (en especial Egipto, un sueño cumplido) y por otro lado, me daba nostalgia ya que recién había pasado por una desilusión amorosa y siempre pensé que el próximo viaje lo haría con esa persona.  Pero bueno, el plan de Dios era otro y ese viaje me tocaba sola.  Eso era lo que tenía que vivir en aquel momento.  Justo unos días antes, el potente huracán Irma había rosado la costa norte de mi isla Puerto Rico y mi vuelo fue de los pocos que no cancelaron.  Recuerdo que el aeropuerto estaba vacío y donde único habían personas era en el gate que me asignaron para salir hacia España.  El vuelo era directo a Madrid por la aerolínea Iberia.

Ustedes se preguntarán, y qué le pasó a ella que decide hacer un escrito sólo para hablar del tema?  Pues les cuento que me pasó de todo:  cancelaciones de vuelos, cambios de hotel, gastos fuera del budget (estadías, guías turísticos, propinas, transportación), situación incómoda con un taxista, perdí de ver lugares, casi pierdo un vuelo, huracán Maria pasando por PR y yo sin poder hacer nada, vacaciones extendidas (eso no fue malo, jaja!).  Así que voy por partes para explicarles mejor.

Egipto (el país que más me ha enseñado)

Antes de viajar a Egipto había leído en otros blogs que no recomendaban a mujeres ir solas.  No por el hecho de que les fueran a hacer “algo”, sino porque para los egipcios ver una mujer extranjera sola, llama mucho la atención.  Estuve hablando con un chico egipcio antes del viaje que se dedica al turismo y me dijo lo mismo: si no quieres ver muchos hombres corriendo tras de ti cuando te vean sola, recomiendo que siempre andes con alguien (un local, guía privado o en excursión).  Entonces, seguí su recomendación.  Le escribí a varias de las hospederías donde me quedaría para preguntarles sobre guías y/o excursiones a los lugares de interés.  No fue tan fácil ya que algunos no respondieron a tiempo o no había manera de contactarlos por email.  Yo misma preparé el viaje porque mi presupuesto era limitado y no quería recurrir a una agencia para que me ayudara, ya que me salía más costoso.  Al final, con todos los contratiempos que tuve terminé gastando lo mismo o hasta más.

Pirámides de Egipto y El Cairo (contratiempos y gastos adicionales)

Fui a las pirámides de Egipto, pero me quedé con las ganas de disfrutarlas más tiempo.  Me acompañó una chica egipcia muy simpática y buena persona, hermana del chico egipcio con el que había dialogado varias veces.  Inicialmente, se supone que fuera el quién me acompañaría, pero no pudo y le pidió a su hermana que estuviera conmigo acompañándome.  Ella no sabía inglés, nunca había visitado las pirámides ni los lugares que yo quería visitar en el Cairo.  Imagínense! Fue una locura.  Pero esa parte yo no la sabía hasta después de conocerla.  Si ella no conocía, yo menos.  Porque aunque fui sola, mi plan no era moverme sola a las atracciones turísticas, sino con personas locales.  Ella era incrédula y un hombre en un caballo le ofreció llevarnos por las pirámides y luego cobró más de lo que le había dicho.  Nos llevaba a las millas y le tuve que decir que yo no quería seguir haciendo el paseo con el.  El hombre me vino a pelear a mi, y ella me defendió y continuó discutiendo con el por dinero. La realidad es que son muy listos y hay que ser astuto.  Luego de eso, ella tenía un vestido largo que la tenía acalorada.  La temperatura estaba sobre los 90 grados Fahrenheit.  Así que estaba cansada y no podía caminar más bajo aquel sol.  Por consideración a ella tuve que ver la Esfinge de lejos ya que teníamos que irnos y tocaba ir al Cairo.  Me fui de las pirámides un poco triste pero con la esperanza de regresar nuevamente.

Cuando llegamos al hotel, la gerente me dice: esta chica no sabe nada de que hará en el Cairo y perderás el día.  Te recomiendo que contrates nuestra guía turística que si te explicará todo y podrás ver los dos lugares que te faltan (Museo del Cairo y La Mesquita de Mohamed Ali) porque te queda poco tiempo (como 4 horas para ver todo).  Y pues no me quedó más remedio que aceptar el servicio.  Pero gracias a Dios que lo hice.  Eso significó más dinero (para la guía) y para la chica egipcia que aunque no me exigió nada de propina, me sentía en el deber de darle algo ya que estuvo acompañándome por mas de ocho horas y tomándome fotos con la cámara profesional de su hermano.  Al final, logré visitar los lugares que tenía en agenda.

Llegando al hostal del Cairo, me preguntaba si realmente era el lugar que había separado.  La entrada era a un edificio en construcción y parecía que estaba entrando a tierra de nadie.  Ni se imaginan como era el ascensor.  La chica continuaba conmigo sorprendida también por el lugar.  Subimos al 4to piso si mal no recuerdo y entonces era normal, pero que susto.  Para mi mala suerte, eran las 5pm, mi cuarto no estaba listo y yo me sentía apestosa de tanto que había sudado.  Moría por comer y darme un baño.  El dueño del hostal fue muy amable y me ordenó comida, pero me hizo esperar tres horas para entregarme el cuarto, porque había un huésped que aún no se iba.  Finalmente, a las 8pm me entregó la llave y cuando veo el baño, dije: donde esta la ducha?  Realmente era una manga ubicada entre el inodoro y el lava manos con un espacio super diminuto donde obviamente se mojaba todo el piso.  No había bañera, solo el desagüe.  Hasta bañarme fue un desafío, jaja!! Pero logré dormir y descansar al final del día.

Luxor (un taxista imprudente)

Al día siguiente, llegué en taxi al terminal de trenes del Cairo para salir a Luxor.  El dueño del hostal del Cairo me consiguió el ticket, ya que nunca logré conseguirlos por internet.  El taxista se estacionó, me cargó el equipaje y me dirigió hasta el asiento que me tocaba (servicio completo).  Pero llegando a Luxor la historia con un taxista joven fue todo lo contrario.  Antes de contarles, tengo que decir que este caso fue sólo uno, pues todos los demás taxistas fueron muy amables y respetuosos.  Luego de 11 horas en un tren (eran las 7pm), cansada y loca de llegar al hotel, le pregunto a uno de los empleados: dónde puedo tomar un taxi para el hotel?  El me ofreció “ayuda”.  Eso no lo crean allí: no existe.  Al menos no de gratis.  El hombre me cargó el carryon hasta la parte de afuera donde habían muchos taxis esperando.  No era tan complicado, pero el quiso “ayudarme”.  Me llevó hasta donde un grupo de jovenes taxistas.  Al salir del tren me tuve que quitar el jacket que tenía ya que la temperatura estaba sobre los 100 grados Fahrenheit y no soportaba el calor.  La camisa era de manguillos y necesitaba un poco de aire acondicionado.  No tenía idea de cuan lejos estaba del hotel.  Pero entendía que no era mucho.  Pregunté por precio y el jefe de los taxistas me dio un número que consideré promedio (claro! no sabia el tiempo real entre el lugar y el hotel).  Luego me dijo, que eso era sin aire acondicionado.  Que si quería aire tenía que pagar más.  Sabrán que me quedé asombrada y discutí con el porque me quería tomar de tonta.  Jamás un taxista me había dicho algo así, ni siquiera en los dos días que llevaba en Egipto.  Le dije que no le pagaría más y que me llevara sin aire.  Para colmo, el chico del tren que me ofreció “ayuda” comenzó a reclamarme porque la propina que le di era muy poca.  Cuando finalmente me monté en el carro, hice lo que nunca.  Me senté en el asiento delantero al lado del taxista, ya que habían colocado mi equipaje en el asiento trasero. Error!!!!  El joven taxista de 20 años comenzó a hacerme preguntas personales (que si era casada, que si tenía hijos, que si andaba sola en Egipto, etc.) Yo no quería responder nada, ni hablar, ya estaba de mal humor.  Casi llegando al hotel (que estaba a menos de 10 minutos en auto) pasamos frente al Templo de Luxor, el cual se veía bello con sus luces encendidas.  El taxista comenzó a insistir que nos detuvieramos para tomarme fotos, y tuve que decirle más de tres veces que no quería, que me llevara al hotel.  Me decía que no me cobraría, pero yo sabía que era para cobrarme más.  Después que desistió, como me veía enojada, se atrevió a pasarme la mano por uno de mis brazos.  Sabrán que por poco me lo como vivo.  Le tiré su brazo, le dije que no me tocara y que me respetara.  Ahí se asusto y me pidió disculpas.  Fueron los minutos más largos del viaje.  Cuando al fin llegamos, me bajé corriendo, agarré el carry on y el taxista seguía pidiendo propina en adición a lo que ya le había pagado.  Pueden creerlo?  Poco me faltó para mandarlo a buen sitio.  Al menos el hotel estuvo bien y al llegar traté de no pensar en el mal rato.

Sharm el Sheikh-Dahab (me quedé sin efectivo)

Luego de Luxor, estuve dos noches en la ciudad de Hurghada y de allí tomé un avión a Sharm el Sheikh (El Sinaí) para luego tomar un bus o taxi hacia Dahab.  A la hora en que llegué al Sinaí ya era tarde para tomar los dos buses para llegar a Dahab, por lo que me tocaba tomar un taxi.  Un problema grande en Egipto es que tienes que pagar en efectivo para casi todo; al menos, fuera de los hoteles y/o restaurantes.  Tuve que hacerlo para la transportación, hostales, propinas e inclusive el guía privado de Luxor que fueron 120USD.  Llevaba sobre 500USD en efectivo y lo otro pensaba pagarlo con la tarjeta de crédito, pero a mitad de viaje ya no me quedaba.  Así que use lo que tenía para pagar el taxi hacia Dahab que estaba a una hora de distancia.  El taxista me dijo algo que nunca entendí.  Como que el iba a hacer algo para ahorrar tiempo y yo tenía que pagar un dinero adicional para pasar de una ciudad a otra.  Le dije que estaba bien y así lo hicimos.  Sabrán que el taxista apestaba horrible, y además iba dándome disque psicología.  Me dijo: que yo no me veía feliz, que yo necesitaba tener una familia y que eso era parte del ser humano, etc.  Probablemente me veía agotada por todas las situaciones y bueno, aún mi corazón no se habia recuperado del todo.  El asunto es que casi me hizo una consulta y yo loca por llegar.  Cuando al fin llegamos a Dahab, fuimos a una ATH para retirar efectivo y la máquina no aceptaba mi tarjeta.  No podía darle nada.  Lo que tenía eran centavos y me dejó en el hotel muy molesto.  En el hotel pagué todo con la tarjeta de crédito, pero el gerente me dijo: necesitas efectivo para moverte en Egipto en lo que te queda de viaje.  Fuera del hotel estaba frita.  Allí había una ATM que tampoco me aceptaba mi tarjeta de débito.  La única opción que tenía era usar mi tarjeta de crédito para retirar efectivo, y no me sabía el pin.  Lo había dejado en Puerto Rico.  No pude más, y comencé a llorar.  Estaba desesperada por tantas complicaciones.  Hice una llamada internacional (me llegó la factura por $45) para pedir un pin y me dijeron que lo podia cambiar pero que no me lo podían dar por teléfono; que me llegaría por correo.  Imagínense, yo no podía esperar.  Estaría en ese hotel por tres noches más y luego que?  Entonces, colgué el teléfono y recordé que tenía el pin en una carta en mi apartamento.  Decidí llamar a mi madre que es un ángel y nunca dice que no a lo que le pida, y menos si es una emergencia.  Le pedí  que fuera a mi apartamento y buscara el dichoso papel en mi cuarto, y para mi gracia lo encontró bastante rápido.  Me lo dio y logré retirar el efectivo de la ATH.  Me salvó la vida.  Ya me pasaba una película por la mente sino conseguía el famoso pin.  Pero Dios puso su mano y caso resuelto.

Dahab (Huracán Maria)

Estando en Dahab comenzaron las advertencias de huracán para Puerto Rico, y entonces, comencé a preocuparme por mi familia y amistades.  Al menos, mi apartamento estaba bastante protegido porque le había dejado las tormenteras puestas desde el huracán Irma.  Aunque en Dahab encontré una paz increíble, no dejaba de pensar en mi isla.  Cada vez que podía me conectaba para ver noticias.  El internet alli era fatal y me desesperaba mucho con ese asunto también.  Otro inconveniente fue que justo la segunda noche en este hotel me llegó el periodo menstrual y como me da mucho dolor, tuve que cancelar la última excursión en Dahab (me quedé con ganas de ver el Blue Lagoon) el cual era una de mis razones principales para visitar el Sinaí.  Ni modo, me fui al SPA y traté de olvidarme del asunto.

Sharm el Sheikh (tuve que cambiar de hospedería)

Llegué a Sharm el Sheikh proveniente de Dahab para pasar la última noche en Egipto antes de regresar a España.  El hostal que había separado no era lo que esperaba, ni siquiera tenía lo básico como otros hostales que me hospedé antes.  Cuando llegué resultó ser que las habitaciones estaban sucias, no tenían papel de inodoro, ni toallas y el aire acondicionado no servía.  Tampoco tenían internet ni restaurante y yo estaba que me moría del hambre.  Cuando reservé decía que podia tener internet pagando, y que había lugar para comer.  Como era sólo una noche, lo separé.  Además que lo que vi en las fotos no lucia igual en persona (cosas que pueden pasar).  Entonces, lo que sucedía era que el dueño del hostal también tenía un hotel 4 estrellas a donde llevaban los huéspedes por ciertas horas para usar internet y comer.  Sabrán que pedí hablar con el gerente y le dije que tenía que moverme de allí.  No me importaba lo que tenía que pagar (la tarjeta de crédito seguia subiendo) con tal de dormir cómoda la ultima noche, comer y poder tener comunicación con mi familia.  De pagar 12USD en el hostal terminé pagando 120USD por un hotel 4 estrellas todo incluido.  Al final, logré hablar con mi hermano mientras el huracán azotaba la isla, comi super bien y dormí como reina. jaja!! Una pena que no me dio tiempo a disfrutar de todas sus facilidades pues solo estuve una noche.  Pero el hotel estaba espectacular.  Como quién dice, fue el gustito extra del viaje, pero mi bolsillo ya estaba sufriendo.

Cairo a Madrid (casi pierdo el vuelo)

El día antes de partir a España recibo una notificación de que el vuelo interno de Sharm el Sheikh al Cairo lo habían cambiado de hora.  Inicialmente salía en la mañana y lo movieron para la tarde.  Qué pasó?  Pues que el vuelo internacional del Cairo a Madrid con escala en Italia salía en la tarde y solo iba a tener menos de una hora para moverme de gate ya que eran diferentes líneas aéreas.  Sabrán que ya yo imaginaba lo que podía suceder.  El vuelo de la tarde se atrasó para mi desgracia y prácticamente tuve como 45 minutos para moverme.  Allá no había un tren dentro del aeropuerto que pudiese tomar.  Solo había un shuttle que da rutas cada cierto tiempo.  Salí del gate hacia la calle un poco perdida.  Un taxista me dice que el área de salidas internacionales quedaba lejos y que no llegaría a tiempo caminando.  En realidad era lejos.  Le dije que no tenía efectivo para pagarle.  Se me había terminado nuevamente y no había retirado más ya que me iba del país.  Así que sali a caminar buscando donde se tomaba el shuttle.  Cuando llegué al lugar me senté a esperar y miraba mi reloj que avanzaba y cada vez tenía menos tiempo.  El bus nunca llegó y un chico egipcio me veía preocupada y se me acercó para preguntarme si me podía ayudar.  Le expliqué que no podía tomar taxi porque no tenía efectivo.  Entonces el cruzó la calle a otro edificio para verificar si encontraba una.  Bingo!! Regresó rápido para decirme que la había encontrado y me acompañó.  Otro angelito que Dios puso en el camino.  Entonces retiré el dinero y comencé a buscar taxis.  Cuando al fin doy con uno le dije que sólo me quedaban 30 minutos para que el avión saliera.  El iba pitao por la carretera tocando bocina.  Aún así yo tenía que pasar agricultura, ir al counter para imprimir el boleto, pasar el chequeo de pasaporte, seguridad y correr hasta el gate.  Cuando llegué al counter no lo encontraba.  Fui a donde unas personas en el area de check in (era justo el counter de la aerolínea) y me dijeron que acababan de cerrar.  Me preguntaron que me había sucedido, les expliqué y me ayudaron.  Me dijeron: te voy a imprimir el boleto, pero tienes que correr porque te deja el avión.  Cuando llegué al chequeo del pasaporte habían como 20 antes que yo.  Comencé a llorar pues sólo  faltaban 20 minutos y aun no había pasado el área de seguridad.  Para terminar el cuento, faltando 10 minutos (se supone que ya las puertas del avión cerraran) tiraron un page de mi vuelo.  Comencé a correr como loca con mi mochila en la espalda y llegando al gate no veía nadie en los pasillos.  Un señor que trabajaba allí me dijo: no corras, aún no han cerrado.  No se cómo, pero 5 minutos antes del avión despegar las puertas seguían abiertas para mi.  Dios es grande!!! No saben cuánto lloré, pero al entrar al avión sólo decía “Gracias Señor  porque no me abandonaste”.  Estaba loca por regresar a mi país.  La angustia del huracán y no saber de mi familia me tenía mal.

 

Madrid (cancelación de vuelo a Puerto Rico)

Al llegar a Madrid me esperaban dos noches más antes de regresar a la isla.  Imaginaba que la cancelación era algo casi seguro.  Efectivamente, el día antes me envían notificación de que el vuelo se canceló.  Intenté solucionarlo con Iberia por teléfono pero me dijeron que tenía que hacerlo con British Airways directamente.  Pues British nunca contestó, no hubo manera de hacerlo por teléfono.  Entonces dije: bueno, tengo que resolver lo del hosedaje porque yo estaba en un hostal hasta esa noche.  En el hostal me dijeron que al momento no tenían espacio pero que en la noche me podían decir.  Entonces, decidí ese día distraerme un poco e irme a visitar Toledo y cuando regresara ellos me dirían.  Pues gracias a Dios apareció una cama en una habitación y me cambié de cuarto.  Lo mismo tuve que hacer la siguiente noche (cambiar a otro cuarto).  Al día siguiente el hostal intentó ayudarme a conseguir la línea aérea por teléfono y nada que ver.  Tuve que tomar el metro e ir al aeropuerto directamente a resolver.  La esposa de mi primo que vive en Virginia me escribio que me fuera con ellos en lo que lograba regresar a Puerto Rico.  Y eso me dio un gran alivio.  En el counter de Iberia me daban opción de un vuelo directo una semana más tarde, pero ya yo no tenía dinero para seguir en Madrid.  Mi tarjeta de crédito continuaba subiendo.  Le dije que me consiguiera un vuelo a Estados Unidos (Washington DC, Boston o NY) ya que tenía familia y amistades que me podían ayudar.  Me consiguió uno a Philadelphia con la opción de tomar un bus hasta Washington DC.  Cuando llegué al otro día al aeropuerto habían cancelado el vuelo.  Gracias a Dios que habían dos opciones saliendo casi a la misma hora.  Opté por irme a Boston y me quedé una noche con mi amiga Natasha que vive allá.  Ya me sentía mejor luego de regresar a América, pues estaba cada vez más cerca de casa.  Aún no había podido volver a hablar con mi familia en PR.  A la mañana siguiente tomé dos buses para llegar a Washington DC (10.5 horas en total), donde me recogería mi primo para irme a su casa de Virginia.  Estando allá tuve dos cancelaciones más de vuelo.  Veía noticias sobre la isla casi todo el día.  Lloraba constantemente pues me sentía impotente.  Tenía los sentimientos a flor de piel.  Estando en Virginia fui a una actividad con mi familia para recaudar dinero y artículos de primera necesidad para la isla.  Eso ya me daba algo de esperanza.  Estuve con ellos durante 10 días hasta que finalmente pude regresar a PR y cuando llegué, sorprendida miraba a mi alrededor con el corazon roto.  Mi isla parecía otro lugar totalmente diferente al que había dejado hacía cuatro semanas atrás.

 

Con Natasha en Boston

 

Reflexion:

Uno propone y Dios dispone! El viaje se tenía que dar; no me tocaba pasar el huracán en la isla, aunque hubiese querido estar con mi familia en ese momento.  Tenía que vivir mi sueño de conocer a Egipto pues me lo había metido en la mente para hacerlo el pasado año.  Este viaje me hizo más independiente de lo que soy, más fuerte, más consciente, más agradecida, más madura, más humana, más realista, más soñadora.  Aumentó mi fe en Dios pues en cada momento o situación El estuvo presente.  Puso personas conocidas y no conocidas para ayudarme en persona y/o a través de un mensaje o llamada.  Angeles especiales en nuestra vida!  Y bueno, lo mejor fue que tuve vacaciones extendidas.  De dos semanas terminaron siendo cuatro.  Hacía más de 15 años que no tenía tantos días libres.  Así, que ese fue el extra del viaje.  La realidad es que soy muy activa y trabajadora, y no soy de tener muchos momentos de osio.  Más bien me aburre estar muy tranquila.  Pero hay que agradecer por eso también.

Y ustedes se preguntarán: y ella piensa viajar sola nuevamente después de todo lo que le pasó?  Pues les respondo que si! lo haría nuevamente si me tocara hacerlo.  Y de que deseo regresar a Egipto, por supuesto que si, pues me faltó demasiado por ver.  Hay una deuda pendiente con este hermoso país.  Las situaciones o contratiempos no deben ser un obstáculo para ir en busca de tus sueños.  Sólo  son pruebas en el camino que te hacen cuestionarte y te confirman si estás haciendo lo que realmente amas.

Ahora bien, esto fue todo lo que me pasó y tal vez se me quedaron detalles insignificantes pero quería contarles el lado menos bonito de lo que verán en mi próximo escrito.  Pues aunque pasé por estos inconvenientes, nada tiene que ver con lo que sentía al momento de tener de frente y disfrutar sus templos, pirámides, mesquita, museo, playas, desiertos, tumbas, río, etc.  Egipto es un país espectacular y sin duda, guarda muchos tesoros que vale la pena descubrir y ver por uno mismo.  Así que pendientes al próximo post donde les mostraré el lado bonito de mi viaje, y les proveeré toda la información necesaria para aquellos que sueñen con conocer Egipto.

 

Si te gustó este artículo, compártelo con tus amistades y familiares.  Bendiciones infinitas!!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

19 comentarios en “La historia que casi nadie sabe sobre mi viaje a España y Egipto”

  1. Muy buena historia mi querida Lily, espero poderte acompañar tu próximo viaje a Egipto, todo lo que puede suceder en un viaje sirve de grandes experiencias para el siguiente destino, no siempre todo es color de rosa pero así es cada aventura y viaje!!! Un abrazo!! 🙂

    Me gusta

  2. Tremenda experiencia, tocaya! Definitivamente creciste un montón en ese viaje lleno de aventuras y sentimientos encontrados. Tus sueños hechos realidad versus la situación en nuestra islita.
    Quisiera visitar Egipto, pero bajo otras condiciones.
    Un abrazo, Lilly.

    Me gusta

  3. Lily por qué no fuiste en excursion?
    Por lo menos así te aseguras de no recibir tantas sorpresas…espero que para tu próximo viaje lo puedas planificar mejor y lo disfrutes mas. Pero claro entiendo que todo lo que pasaste te servirá para que no te pase lo mismo .
    Dios te cuide hermosa.

    Me gusta

    1. Hola Sonia! Para ser honesta, no me gustan las excursiones. Además de que quería ahorrar dinero. Visité los lugares de interés con guías privados. Los inconvenientes más bien fueron cuando me trasladé sola de ciudad en ciudad y bueno, el de las Pirámides por confiar en alguien que no era realmente un guía. Más el huracán (que era algo del cual no tenía control). Cosas que pasan! Pero mientras pueda, seguiré viajando o preparando los viajes por mi cuenta. Igual espero regresar a Egipto! Vamos a ver! Jaja! Gracias por leerme y comentar!😊 Bendiciones 🙏🏻

      Me gusta

    1. Saludos! Quiero regresar pronto pero iré más preparada y organizada en cuestión de tiempo. Y no iría sola jajja!! Ya estoy preparando la guía sobre Egipto para compartirla en una semana!

      Me gusta

    2. Definitivamente, NO creo que ella sea la persona más indicada para llevarla a Egipto. Por mi experiencia en viajes como éstos, contratar las compañías especializadas en excursiones como por ejemplo, Europamundo, nos ahorran tiempo, dinero y contratiempos. Hay viajes que sí se pueden hacer por cuenta propia y no hay grandes consecuencias.

      Me gusta

      1. Saludos! Gracias por comentar! Respeto su manera de pensar. Pero está emitiendo un comentario en base a una parte de la historia (la menos bonita). Contratiempos siempre hay y no soy la única blogger o viajera que ha viajado a Egipto por cuenta propia. Muchos de mis seguidores lo han hecho y les ha ido súper bien (sin ninguna agencia). Mi caso es uno partícular y si lee mejor el artículo, vera que hubo factores externos que no se podían controlar. La invito a que lea mi próximo artículo donde cuento la increíble experiencia que tuve en los lugares que visité. Bendiciones!

        Me gusta

  4. Saludos Lily,
    Tienes toda la razón en decir que Dios nunca nos abandona. Me encantó tu historia y al igual que tú yo me aventure sola para Colombia pero sólo 4 días después de Irma y me encantó, regresé para recibir a María. Definitivamente, las experiencias que viviste te hacen más sensible a lo que te circunda y por ende, diestra en el manejo de lo imprevisto. Creo mucho en el dicho: “El hombre propone y Dios dispone”. Estaré pendiente a tus próximas experiencias.

    Me gusta

  5. Wow! Algún día me atreveré a esto! Mi esposo y yo viajamos a cada rato y tenemos un bucket list. Leer esto definitivamente te hace querer experimentar y definitivamente la experiencia al final del dia es mas buena q mala. Me encantó y considera hacer un grupo para volver a Egipto que yo también me apunto!

    Me gusta

  6. Lilly me encanto lo que escribiste. Pienso que si elaboras todas esa experiencias, tendras tema para un buen libro. Aunque por el momento no puedo ir a Egipto, esta en mis planes (mi Bucket List). Te seguire leyendo. Que tremenda Aventura. Admiro los espiritus aventureros. Perdona no acentue palabras, pero de donde pude escribirte no me lo permite acentuarlas.

    Me gusta

    1. Gracias Amarilis! Me habían comentado lo del libro también 😊 Quién sabe si más adelante me animé a escribir uno! No te preocupes por los acentos; solo miro el propósito y la intención del escrito! Gracias por seguirme! Dtb!🙏🏻

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s